Si en tu casa las fiestas son sinónimo de sobremesas hasta cualquier hora, anécdotas y chistes que se cuentan todos los años, risas y alguna que otra conversación pendiente, estás en el lugar correcto. Porque la realidad es que no siempre logramos hacer el espacio para, hablar en serio con la gente que queremos. Pero si alguien tira la pregunta justa, todo cambia. Una charla desencadena otra y nos vamos acercando, si apuro y sin pantallas. Para eso están los juegos de mesa de En Palabras. Diseñados para abrir la conversación, bajar un cambio y conectar de verdad.
Cómo elegir según el plan
Vas a pasar las fiestas con tu familia numerosa y sobremesa larga
Si se suman tíos, primos, abuelos y amistades de toda la vida, necesitás algo que fluya con reglas simples y preguntas que permitan entrar y salir de la dinámica sin presión. En general, cuando la mesa está grande y el clima es cálido, el juego ideal es el que rompe el hielo rápido y da pie a historias que no solemos contar. Ese “¿y vos cómo viviste…?” que dispara recuerdos, risas y algún brindis extra. En este contexto, Edición Familia calza perfecto, propone temas abiertos, aptos para todas las edades, y construye una ronda de participación donde nadie se queda afuera.
¿Vas a pasar con tu parejas esta Navidad?
Para noches más íntimas, después del brindis o cuando todo se calma, lo mejor es un juego pensado para jugar en pareja, profundizar de a dos ese vínculo. Si buscan reconectar, mirarse, conversar por horas, Edición Pareja o Destapados acompañan con preguntas que invitan a hablar de deseos, miedos, proyectos y también de lo cotidiano que no siempre nombramos. Es como ese empujoncito suave para decir “che, tengo ganas de hablar de esto”.
Navidad con peques en casa, juego y sin celulares
Cuando hay niñas y niños, la palabra clave es ritmo. Necesitan dinámicas ágiles y contenido amable que valide su voz. La magia aparece cuando las preguntas les permiten contar su mundo, lo que les gusta, lo que les preocupa y lo que sueñan. Con propuestas pensadas para ellos, el clima se vuelve lúdico y aparecen conversaciones que ni te imaginabas que existían en la mente de los más chiquitos. Ese momento de “¿sabías que…?”, sinceramente, solo aparece cuando habilitamos el espacio.
Modo introspección: cerrar y abrir el año con intención. Tu momento.
Hay fiestas en las que queremos mirar hacia adentro, agradecer, ordenar y poner intención al año que entra. En esos casos funciona un ritual simple. Una pregunta para cerrar, otra para abrir y un pequeño registro. Journal y Juego Año Nuevo son herramientas ideales para ese viaje introspectivo, ayudan a revisar lo vivido, soltar lo que pesa y nombrar lo que queremos invitar en el próximo ciclo.
Tips rápidos para una partida que se disfruta
La pregunta correcta lo cambia todo
Leé en voz alta la primera pregunta y no le tengas miedo al silencio; ahí también pasan cosas.
La primera respuesta destraba la rueda. Si alguien no quiere hablar, todo bien, el juego también es escuchar, respetar los momentos del otro.
Tiempo, turnos y clima
Marcá ritmos cortos y sumá rondas si el grupo se prende. Un mate, postre o brindis entre medio ayudan. La música baja, mejor. Cada turno no es una entrevista, es una invitación a compartir.
Cierre con brindis y una pregunta final
Siempre es genial cerrar con una “pregunta brindis”, algo que resuma el espíritu de la noche. Puede ser “¿qué te llevás de este momento?” o “¿quién querés ser año que viene?”. Ese gesto ancla el recuerdo.
En Palabras les desean Felices Fiestas y conexiones profundas
Las fiestas son el mejor pretexto para volver a hablar con quienes amamos. Cada vez que usamos juegos para descontracturar y conectar, se confirma lo mismo: la pregunta correcta abre una puerta. Del otro lado, siempre hay algo bueno esperándonos. Elegí el juego según tu plan ya sean muchos en la mesa o si son poquitos, dejá que la charla haga su magia.
